Colgadas e indefensas

Fogardo

Por 3

Una hembra excitada e inquieta, inmovilizada por un laberinto de cuerdas que bordean su epidermis. El lino o el cáñamo aprisionan sus senos enrojecidos, la atadura roza sus labios rasurados y penetra el entrevero de sus glúteos. Desafía la gravedad, colgada a media altura desde el techo. Nos ofrece cada una de sus curvas, la paz de todos sus orificios que destilan el néctar que precede las hechuras de nuestra verga engrandecida.

Los japoneses saben del placer carnal, tanto como de las astucias del paladar y de la calma. Conocen los secretos de los nudos y las desnudeces, maceran las carnes de vírgenes aniñadas y de mujeres de ano curtido y vagina expuesta a mil y un zorongos de leche condensada. Ellos han inventado el noble arte de atar y descolgar los cuerpos desnudos de las hembras al antojo de sufridos deleites venéreos.

Anudar y apretar lo suficiente para controlar el riego sanguíneo, el rubor de la piel más sensible, de los pezones ávidos de dientes y baba. Los pies pegados a los muslos, el coñito que se abre a la inspección de dildos, botellines, frutas y lenguas revoltosas y adhesivas. El recto ocupado por juguetes, dedos u otros visitantes más carnosos que llegan acompañados del potente impulso de un par de huevos que golpean las puertas de esa puerta trasera de un paraíso terrenal cuya última fuente emanará las heces que bañarán nuestro rostro en una sonrisa glamourosa. Pero antes, la boca gimoteante de la chica se brinda presurosa a engullir los jugos de nuestro blanco sacramento que fluye hasta inundar su garganta.

Que no nos asuste el chirriar de las cadenas, la espuma de las bocas balbucientes, ni el castigo del esparto sobre el cuerpo encorvado de nuestra amante tiernamente maltratada. Ella pide más dolor de azúcar negro. Nos rendimos a los efluvios de su conejito salado. Habremos de rotar la posición de su cuerpo flexible y perfecto hasta encontrar un nuevo equilibrio de fuerzas ponderadas. Y así, deberemos acariciar, morder y batallar hasta enseñorearnos de cada nueva postura, de todo lamento convertido en corrida, orina, saliva o hez marrón y turbia. Dejémonos bañar por tan deliciosos manjares que manan del cielo, de una edén de carne colgado a un metro y medio del suelo, sobre nuestras cabezas.

Johnny Laputta

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Comentarios

  • Mar_22

    Al autor de esto:

    Me enloquece su forma de escribir, pero por favor prométame que jamás seremos novios, jejeje, broma.
    Estas letras invitan a paladear nuevas formas de experimentar plecer.

  • farfan

    Hola, kiero decirle ke soy aficionado a todo tipo de video porno, pero mas si es de mi chica favorita “sunny lane”, esa chica me vuelve loco con su belleza.
      En fin saludos a todos y sobre todo a orgasmatrix, son muy buenos en esto, y nunca me pierdo un solo video e incluso les recomiendo la pagina a todos mis amigos.
      PD. pongan mas videos de ella
      chao
    y arriba navojoa y guaymas sonora mexico si señor.

  • macafi

    VAYA AL FIN UN SONORENSE DISFRUTANDO DE ESTOS PLACERES, CREI QUE NO LES GUSTABAN ESTOS ROLLOS, LLEGUE A VIVIR A HUATABAMPO Y NO EXTRAÑO PARA NADA EL DF…PERO QUIERO TOPARME CON GENTE MUY ABIERTA DE MENTE Y QUE ME PUEDA RECOMENDAR ALGUNAS MUÑEQUITAS BI PARA DISFRUTAR DOBLE….. Y CALRO QUE SI ARRIBA EL SUR DE SONORA……