El regalo de las navidades

Fogardo

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Año tras año los muñecas para niñ@s han ido adquiriendo un comportamiento escatológico que sobrepasa con creces los límites de lo ético. Hoy en día se tiran pedos, eruptos y probablemente hasta se cagan en tu cara. Si seguimos asi los hijos nos acabarán pidiendo una mofeta como mascota. Aquí teneis un muñeco al que le podeis introducir el dedo en el culo y además contesta. Visto lo visto, no es tan aberrante como parece. Despierta la vocación por la medicina ya que aprenden a poner supositorios…

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