Harlow Harrison

Su sonrisa refrescante y su rostro alegre y de belleza cercana y natural contrastaba desde el primer momento con el look que Harlow Harrison lucía en todas sus escenas: pecho operado, culo desarrollado y un cuerpo plagado de tatuajes que la situaba en un perfil similar al de Anna Bell Peaks o Christy Mack. No obstante, Harlow tenía algo más: esa media melena rubia con la que debutó resaltaba sus finos rasgos y hacía pensar en las típicas pin-up girls de otras épocas, con sus gestos de pudor impostado y su actitud habitualmente traviesa.

En el porno no había quien le hiciese pasar vergüenza: de hecho se operó las tetas para respaldar mejor su carrera en la industria y tener más contratos, no por una cuestión de autoimagen, sino porque veía en esta profesión su futuro y su vida. Esto se veía reflejado en sus escenas: el porno de Harlow es apasionado, febril, lleno de química, de implicación y de ganas de seducir y agradar, pero sobre todo de disfrutar del sexo. Algo que mucha gente no sabe es que, a pesar de su bisexualidad, en su vida privada Harlow es estrictamente lesbiana y ha tenido varias parejas sentimentales femeninas serias, de larga duración y alto compromiso, así que las pollas son algo con lo que esta starlet solo se enfrentaba en horas de trabajo, algo quizá a tener en cuenta mientras se visionan sus escenas.

Tras una carrera corta y ascendente de dos años, poco después de su primer anal, su primer interracial y su primera doble penetración, Harlow Harrison cerró todas sus cuentas en redes sociales, dejó el porno y se rapó la cabeza para enrolarse en la Armada de los Estados Unidos el 25 de mayo de 2017. Un adiós inesperado y súbito para una mujer inolvidable.