Puritanas

Uno de los logros que persigue el porno es provocar la excitación pero también el morbo, una de esas sensaciones difíciles de describir pero que uno reconoce cuando la siente, una suerte de placer maligno, el deleite de algo que nos está prohibido o que no se corresponde con lo que en teoría debería hacernos disfrutar. Ahí entran cosas como los vídeos de incesto o, más a menudo aún, los vídeos de puritanas.

Las mujeres de recta moral que secretamente desean experiencias sexuales a todo tren son un arquetipo viviente desde hace más de cinco siglos, y de ellos se aprovechó el muy avispado fundador de puritanas.com. Aplicando “puritanas” como sustantivo para referirse a todas las mujeres, ha logrado una fórmula que siempre atrae la atención con vídeos porno puritanas de buena calidad pasados por ese filtro contextual.

Una actriz porno follando siempre da más morbo si nos dicen que se trata de una puritana montando a su primo en un loco brote sexual. Funciona, es así de sencillo.