Sexo anudado

Fogardo

Por 0

Pocas cosas hay que me pongan tan tieso como mujeres jugando con cuerdas. La galería de hoy es un claro ejemplo de los preámbulos del sexo anudado, que tanto recuerda al artículo que Laputta publicó hace tiempo: “colgada desde el techo. Nos ofrece cada una de sus curvas, la paz de sus orificios que destilan el néctar que precede las hechuras de nuestra verga engrandecida.”

Relacionado

Comentarios